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Españoles a cargo del Paseo del Bajo se van del país

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Isolux Corsán, la empresa española que ganó la licitación para construir el primer tramo de la obra conocida como Paseo del Bajo, autopista subterránea que conectará la Illa con la Buenos Aires La Plata, puso en venta todos sus negocios en Argentina. La Ciudad, a través de AUSA, se hará cargo de la obra.

El Gobierno de la Ciudad, a través de la empresa estatal Autopista Urbanas (AUSA), se hará cargo de la primera parte de la concesión de las obras del Paseo Bajo. Es que la española Isolux Corsán, que había ganado la licitación, presentó convocatoria y puso en venta todos sus negocios en la Argentina.

Isolux España está en concurso de acreedores desde el 05/10. Además, el presidente de la empresa y los 6 miembros que integraban el órgano de gobierno del grupo de ingeniería y construcción renunciaron, con el fin de facilitar la administración de la empresa en esta nueva etapa, según se detalla en su sitio oficial.

Debe recordarse que es la empresa a cargo de la muy cuestionada central de generación de energía a carbón en Río Turbio (Santa Cruz).

En concreto, a fines de octubre se definirá qué empresa se hará cargo de las obras que tiene Isolux en el país y el Gobierno nacional podrá aceptar o rechazar esa propuesta.

Mientras esta situación se resuelve, AUSA asumió la administración del Tramo A del Paseo del Bajo de forma directa, a fin de «garantizar el avance de la obra y el cumplimiento de los plazos originalmente establecidos».

Isolux Corsán ha designado a Federico Ávila como nuevo consejero delegado del grupo para afrontar el concurso de acreedores iniciado en julio. La promoción de Ávila, que hasta ahora estaba al frente de la Dirección General de Recursos, se produce después de la salida, en agosto, de Enrique Barreiro, consejero delegado de la división de EPC (ingeniería y construcción).

La compañía recibió ya las ofertas por sus activos productivos y en las próximas semanas -con el horizonte del 31/10- la administración concursal que dirige Francisco Vera tomará una decisión en acuerdo con los acreedores, según explican fuentes del proceso.

Traducido a la cotidianidad, significa que AUSA asume la gestión de la obra como si fuera el contratista y transfiere los pagos directamente a sus subcontratistas, los supervisa y los inspecciona.

El proyecto Paseo del Bajo crea un corredor vial de unos 6 kilómetros, entre Alicia Moreau de Justo y las avenidas Huergo-Madero, con cuatro carriles exclusivos para camiones y micros de larga distancia.

Bajo la marca Corsán-Corviam Construcción, la empresa se adjudicó el tramo A del viaducto por 94 millones de euros.

El problema es que el concurso de acreedores afecto a 7 empresas: Grupo Isolux Corsán, Corsán-Corviam Construcción, Isolux Ingeniería, GIC Concesiones, Isolux Corsán Servicios, Isolux Corsán Inmobiliaria e Isolux Energy Investments.

Según se detalla en el sitio web del grupo, estas compañías suman 1.992 trabajadores, de los que 1.108 corresponden a las entidades con sede en España, incluidos 160 expatriados, y 888 a otros países. Acumulan una deuda con proveedores de 405 millones. El endeudamiento financiero total del grupo (incluidas aquellas sociedades que no están inmersas en el 5 bis) al cierre del mes de abril era de 1.270 millones de euros, de los que 557 millones están asociados a la financiación de proyectos.

Respecto al futuro de la obra, la Ciudad está a la espera de los tiempos procesales de España para tomar una decisión. Aunque se especula en el mercado que Socma podría estar interesada en adquirir este contrato, las negociaciones hoy se resuelven en España, reveló el matutino argentino.

En el marco de la convocatoria de acreedores la justicia ibérica dispuso la venta de los negocios de Isolux que en la Argentina significan trabajos que van desde la obra porteña a diferentes obras que le otorgó la Dirección Nacional de Vialidad en Chubut y Córdoba por 54 millones de euros; otro con la CNEA por una obra Llave en Mano en el Reactor CAREM 25 que supera los 105 millones de euros; y la Central Térmica Río Turbio, la usina a carbón en la provincia de Santa Cruz.

Esta situación judicial implicará un cambio de titular de los contratos en la Argentina por lo que, según explicaron desde la administración pública, se abren diferentes opciones.

La administración de Mauricio Macri tiene hasta fin de Octubre para aceptar o a otra empresa que se haga cargo de las obras, o hacer un nuevo llamado a licitación de todos los negocios.

En el caso del Paseo del Bajo, la Administración Larreta también estudia la posibilidad de que la concesión sea trasladada a las otras empresas que ganaron los otros tramos de la obra que cuenta con un presupuesto de US$ 100 millones, y un plazo de ejecución de 28 meses.

Por una cuestión operativa, la mega obra conocida como Paseo del Bajo, autovía subterránea que unirá las autopistas Buenos Aires-La Plata con la Illia y completará la circunvalación de la Ciudad, se dividió en tres tramos. El tramo A corresponde a la construcción de los viaductos que se harán en ambos extremos del Paseo del Bajo, mientras que los tramos B y C serán las obras de los túneles semicerrados o trincheras semicubiertas sur y norte.

Los otros concesionarios que podrían quedarse con la obra que hoy está gestionando AUSA son, para el segundo tramo denominado «B» que es la trinchera semicubierta sur el consorcio creado por las empresas Green y CEOSA por $ 1600 millones y el tercer tramo que es el llamado «C» la trinchera semicubierta norte quedó en manos de las empresas IECSA Fontana Nicastro, en ese momento de Ángelo Calcaterra, que la vendió a Marcelo Midlin, también presidente de Pampa Energía, por $ 3100 millones.

La «Odebrecht» de España

Isolux en el viejo continente tiene una situación similar a la de Odebrecht en Brasil, es investigada por la Justicia por el pago de coímas. Después que estalló el escándalo, el management argentino cambió de dueños, y que comenzaron a cartelizar a la empresa ganando licitaciones de obra pública, entre ellas el tramo A del Paseo del Bajo.

Sin embargo la situación empeoró y Autopistas Urbanas Sociedad Anónima (AUSA) se vio obligada a realizar la administración de dicha obra, por lo que tuvo que comenzar a pagarle directamente a los proveedores de Corván Corsiam, es decir, debió salir a “puentear a la empresa”. A fin de mes se resolverá la situación. ¿Cuáles son los escenarios?  El primero es que una empresa compre el contrato con la Ciudad que tenía Isolux por ese tramo.  Ahí AUSA tendrá que aprobar la operación. “No se le va a dar la obra así porque sí, tiene que cumplir con todos los aspectos técnicos, de lo contrario cualquier persona con dinero, sin antecedentes en el rubro, puede comprar el contrato y meterse en la obra”, afirmaron.

En ese tipo de situación si hay antecedentes en la Ciudad, pero con proveedores del Estado, no así con contratistas aunque la mecánica sería la misma.

Si esa aprobación no se consigue, la obra se volvería a licitar. Sin embargo eso podría llegar  generar alguna demora, algo que no desean las autoridades porteñas. Por último en los planes existe la posibilidad de que algunos de los otros dos contratistas, o ambos en conjunto, se hagan cargo de dicho tramo.

En cuanto a la posibilidad de que la obra sufra demora,  fuentes al tanto de la operatoria negaron esa situación y remarcaron que desde el primer momento, y sobre todo en el tramo A, se llevó adelante un “fuerte control” para evitar cualquier tipo de retrasos.

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