Inicio Cultura El Nacional de Buenos Aires inauguró su polideportivo en Puerto Madero

El Nacional de Buenos Aires inauguró su polideportivo en Puerto Madero

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Hasta comienzos de la década del 90, ir al Campo de Deportes que el tradicional Colegio Nacional de Buenos Aires (CNBA) tiene en Puerto Madero era una verdadera aventura para los alumnos. La zona estaba abandonada, ya que la infraestructura construida a fines del siglo XIX había quedado rápidamente obsoleta y sus operaciones se mudaron al Puerto Nuevo.

Los docks naranjas, los silos, las grúas sin uso eran la escenografía de un paisaje brumoso que por la mañana resultaba fantasmal. Para los chicos y sobre todo para las chicas, el acceso era inseguro. Los colectivos y el subte los dejaban en la avenida Alem y desde allí debían caminar varias cuadras y cruzar puentes para llegar a hacer gimnasia.

Dos ovejas eran las encargadas de mantener corto el pasto de las dos canchas de fútbol del complejo, donde también se jugaba al básquet, vóley y handball, entre otros deportes. Para almorzar, los adolescentes no tenían muchas opciones, comían las hamburguesas que preparaban Juan y su mujer, los cuidadores del predio.

Todo cambió cuando el presidente Carlos Menem cedió las 170 hectáreas del antiguo puerto en desuso a la Corporación Antiguo Puerto Madero (CPM, una sociedad anónima cuyos únicos accionistas son, en partes iguales, el Estado Nacional y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) para que se encargara del desarrollo urbano del barrio. Ya hacia 1994, comenzaron a reciclarse los primeros edificios, que se usaron para viviendas y restaurantes. Incluso llegaron las cadenas de helados y hamburguesas.

Entonces empezó un largo conflicto entre el Colegio y la Corporación para dirimir a quién pertenecía el terreno. Alumnos, graduados y autoridades académicas se pusieron en pie de guerra para defender el Campo de Deportes. Incluso Menem se refirió públicamente al tema y dijo que los chicos peleaban por “un potrero”.

El predio en el Dique 4 era usado desde 1914 por el CNBA, e incluso una ley nacional de 1935 ratificaba que el lugar pertenecía a la institución dependiente de la Universidad de Buenos Aires, pero el enorme valor del terreno hizo que la disputa creciera y llegara a la Justicia. Mientras tanto, el barrio se convirtió en el más caro de Buenos Aires, con edificios y negocios de lujo.

En 2012, la Justicia falló a favor del Colegio y la disputa legal llegó a su fin. Las nuevas camadas de alumnos siguieron haciendo deporte en un espacio, situado frente a la Reserva Ecológica de Costanera Sur, que quedó rodeado de gigantescas torres.

La relación entre el CNBA y la Corporación fue mejorando, hasta que finalmente firmaron un convenio por el cual la CPM se haría cargo de la construcción de un centro deportivo en el predio, en cumplimiento de una ley nacional y otra porteña, que la obligan a invertir una parte de sus ganancias en educación pública.

La obra duró dos años y el 20 de agosto pasado se inauguró el edificio, con la presencia de exalumnos destacados, como el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, el diputado Martín Lousteau, el senador Mariano Recalde, el legislador porteño Matías Lammens y el expresidente de River Rodolfo D’Onofrio.

La obra abarcó una intervención integral de 12.500 m² realizada en el predio histórico del Campo de Deportes. El edificio, de 16 metros de altura, cuenta en su planta baja con una cancha cubierta de madera con medidas reglamentarias y tablero electrónico para la práctica de básquet, handball y vóley, con gradas retráctiles con capacidad para 300 espectadores.