Compartir

Se trata de un sector que tiene el 90% de sus operaciones paralizadas y que pide retomar de manera gradual, con horarios restringidos y visitas virtuales

Trabajar tres días por semana durante cuatro horas y con turno previo; reducir la presencia de público a razón de una persona cada 20 metros en las oficinas; incentivar el uso de plataformas digitales y concertar visitas virtuales son algunas de las medidas que el sector inmobiliario propone para reactivar las operaciones totalmente paralizadas en el marco de las restricciones sanitarias impuestas por el Gobierno para combatir el coronavirus.

Las recomendaciones forman parte de un protocolo elaborado por el sector y entregado a las autoridades para solicitar la apertura controlada y paulatina de la actividad con horarios restringidos, distanciamiento, guardias presenciales mínimas y desarrollo de vías virtuales de atención.

El documento fue elaborado por la Cámara de Empresas de Servicios Inmobiliarios (CAMESI), de la que también participan los principales grupos de real estate del país y cuyas autoridades mantuvieron esta semana una reunión con la ministra de Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación, María Eugenia Bielsa.

Durante la audiencia la funcionaria recibió un detalle sobre el crítico momento que sufren las empresas y se le pidió que analizara la propuesta para retornar a la normalidad con un estricto protocolo de medidas sanitarias para prevenir el contagio de Covid-19.

Del encuentro con Bielsa participaron Alejandro Ginevra, titular de CAMESI, y Mariano Malbrán, director Ejecutivo de la entidad empresaria, quienes aseguraron representar a 7.000 personas, distribuidas en más de 260 oficinas en todo el país cuyas tareas se encuentran paralizadas en un 90%.

En realidad, no se trata de un único protocolo, sino que son varios y en cada uno se tiene en cuenta la segmentación del país que el Gobierno ha determinado para esta etapa del cepo sanitario obligatorio.

Se diferencia la actividad en zonas con y sin circulación local del virus, visitas a domicilios y comercios, cuidados dentro de las oficinas para que cuando las autoridades resuelvan una posible apertura, contar con las medidas necesarias para cuidar la salud de clientes y operadores.

La idea es evitar lo máximo posible el contacto personal e incentivar el uso de plataformas digitales de bienes y servicios para todo tipo de trámites o procesos de operaciones inmobiliarias, dejando modalidad presencial para situaciones excepcionales.

La nueva forma de ver inmuebles

Algunas de las medidas que abarca este protocolo son:

• Tres días por semana de atención al público durante cuatro horas, con turno previo acordado telefónicamente o por plataforma digital.

• Cada oficina podrá dar tres turnos de atención por cada jornada.

La atención permitida en forma presencial se limita a pago y cobro de alquileres; firma de contratos; entrega de llaves; pago de cuotas por fideicomisos o planes; visitas presenciales con acuerdo del propietario.

• En el espacio de atención, respetar una distancia de una persona cada 20 metros cuadrados.

• Incentivar el uso de medios de pago digitales, home banking y aplicaciones de pago digitales.

• Realizar video conferencias y visitas de inmuebles virtuales para evitar al máximo todas las tareas y actividades presenciales.

• Separación de sillas (distancia mínima de dos metros entre cada una), y asignación de turnos online para ingreso reducido.

• Guardias presenciales mínimas por tercios. Si son seis personas en el ámbito de trabajo, la primera semana trabajan dos y las otras cuatro hacen teletrabajo desde sus hogares; rotando de a pares semana a semana.

Higienizar manos de manera frecuente con agua y jabón neutro o alcohol en gel; mantener una distancia de dos metros o más entre personas y usar obligatoriamente guantes, tapa boca y nariz.

• Limpieza y desinfección diaria de todos los espacios de trabajo; desinfectar zapatos de quienes ingresen al local.

• No atender de manera presencial a adultos mayores de 60 años o más ni a otras personas con factores de riesgo como embarazadas, inmunodeprimidos, con antecedentes respiratorios o cardíacos o con otra patología que pudiese incluirlos en este listado.

• Instalar separador (vidrio o material acrílico o similar) que oficie de división y protección entre el personal y el público en general.

• Si se manipulan documentos o dinero, lavar manos con agua y jabón o higienizarse con alcohol en gel.

«El principio general que rige el presente Protocolo es el de posibilitar la reactivación – aunque sea, parcial – de la actividad inmobiliaria, priorizando la salud de todas las partes intervinientes, cumpliendo con todas las normas y recomendaciones dictadas por las autoridades pertinentes; en particular, con las normas y recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Superintendencia de Riesgos del Trabajo», explica el documento que ya tiene en sus manos la ministra Bielsa.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here