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Quejas y reclamos en Puerto Madero por un predio que se usa para fiestas de música electrónica

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Los eventos arrancaron en 2022 y este año hay festivales prácticamente todos los fines de semana. Al lugar lo llaman Madero Boardwalk y se promociona en redes sociales.Los vecinos denuncian vibraciones y ruidos molestos y peligro ambiental por la cercanía con la Reserva Ecológica. Y que el espacio cuenta solo con un «permiso especial» para operar.

Crece la preocupación y los reclamos en Puerto Madero por una serie de fiestas y shows musicales que se realizan en un playón al aire libre ubicado en plena zona residencial y comercial, al que se ingresa desde el el boulevard Cecilia Grierson al 400, apenas se traspasa uno de los tradicionales puentes que sirven como ingreso al barrio.

El lugar fue bautizado como “Madero Boardwalk” y no habría recibido ninguna habilitación ni permiso ambiental para funcionar en este rubro, salvo ciertos “permisos especiales” de los que desconfían los vecinos y comerciantes preocupados por la situación.

Los vecinos se quejan del fuerte impacto acústico que perciben y están preocupados por las vibraciones que se producen como consecuencia de la intensidad del sonido y la inmensa cantidad de asistentes que sobrepasan todos los límites y generan una gran alteración de la tranquilidad que caracteriza al barrio cada vez que se produce una fiesta.

Según se promocionan en redes sociales, las fiestas son en su mayoría de música electrónica o festivales de cumbia en vivo. Arrancaron en 2022 y se masificaron este año. A tal punto que ya hay fechas programadas con fiestas de este tipo para casi todos los fines de semana que restan de 2023.

El problema comenzó en noviembre del año pasado, cuando arrancaron los espectáculos musicales en vivo en este predio que sería propiedad de la Administración General de Puertos y que no posee ninguna construcción, infraestructura básica, ni elemento de aislamiento sonoro. Al tratarse de fiestas o festivales, otra características que suma reclamos es que los eventos comienzan promediando la tarde y terminan avanzada la madrugada del día siguiente.

De acuerdo a denuncias presentadas por los vecinos, las emisiones sonoras y vibraciones que producen los eventos celebrados en el predio transgreden los límites máximos de ruido fijados en la Ley de Contaminación Acústica de la Ciudad, así como las normas que regulan la zonificación de eventos masivos y las normas urbanísticas.

Resulta aún más preocupante si se considera la afectación de la Reserva Ecológica de la Costanera Sur -lindera al predio donde se realizan los eventos- ya que los ruidos se propagan interfiriendo con uno de los pocos entornos naturales que tiene la Ciudad de Buenos Aires. Los ruidos afectan a las especies silvestres que habitan en el lugar, alterando así el ecosistema protegido de la Reserva y generando un daño ambiental que puede resultar irreversible.

Otro problema son la gran cantidad de asistentes que, en algunos casos, producen incidentes en la zona. En uno de los últimos eventos, un local comercial vecino a a Madero Boardwalk sufrió la rotura de todos sus ventanales. Y en mayo de este año, en la presentación de la DJ belga Amelie Lens, se llevó a cabo un operativo en las inmediaciones del predio en el cual la División Investigación Drogas de Diseño y Precursores de la Policía de la Ciudad, en colaboración con el Área de Flagrancia de la Unidad Fiscal Este, secuestró una decena de pastillas de éxtasis, además de más pastillas de éxtasis, ketamina y marihuana.

Los vecinos dicen sentirse desprotegidos por las autoridades y exigen una solución que les permita dormir, que procure evitar que se ensucien las inmediaciones del predio, los destrozos que se generan en su propiedad y la afectación al ámbito de la Reserva Ecológica.